
Cierto es que la vida es pura ironía, mientras el gobierno de Cataluña ayuda con subvenciones a la CAL a Omnium Cultural y otras (entidades independentistas encubiertas) para defender la lengua y la cultura Catalana yo que soy Catalana hablante ahora deberé hacerlo en Castellano.
Es triste pero cuanto mas hacen para fomentar el catalán mas me obligan a alejarme de él, desde que mi hija nació le hablaba en Catalán porque las palabras mas amorosas que le puedo dirigir a mi hija son las que me dirigía mi madre a mi, la lengua del sentimiento es aquella que oyes de tu madre y con las que empiezas a expresarte, ahora sin duda ya no lo haré mas.
Soy madre de una niña de 5 años, y hasta ahora no me he dado cuenta (si que sabía de la necesidad) pero no entendía el daño que le estado haciendo a mi hija hablándole en mi lengua habitual, no sabía hasta que punto le podía lastimar en su entendimiento para poder comunicarse con los demás.
Esta navidad su abuela por parte de padre ha venido a visitarnos, la incomunicación sin duda ha sido la lengua, no los kilómetros de distancia y el de vez en cuando que se ven, evidentemente las llamadas telefónicas no sirven de mucho ya que no se entienden, su abuela (Cordobesa) no sabe catalán y ella no habla en Castellano, he tenido que hacer de traductora entre ellas.
En casa Catalán, en la escuela hasta los 8 años de edad en Catalán, cuando cumpla 8 años tendrá 2 horas de Castellano a la semana, ¿como va a aprender mi hija su otra lengua?, mientras el Gobierno de la Generalitat le está negando a mi hija una educación bilingüe que culturalmente le va a enriquecer, cuando le está negando a mi hija conocer el otro idioma de su país, cuando están haciéndole sentir extranjera en su tierra y le niegan que pueda comunicarse con la gente del resto de España, mientras ellos tratan de imponer sus criterios en detrimento de mis derechos como madre a elegir en que lengua quiero que se eduque mi hija yo me alejo cada vez mas del Catalán, ya por pura necesidad, no tengo otra manera, quiero que mi hija hable Catalán, Castellano e Ingles (para este último existen academias de lengua extranjera), mientras ellos fomentan el Catalán yo compro libros, juegos y películas infantiles en Castellano para que mi hija no se sienta un bicho raro cuando sale de la macabra barrera que han creado en este “supuesto país hecho a su medida” al que llaman nación Catalana.
A partir de ahora deberé renunciar a la lengua en que mejor me expreso y dirigirme a mi hija en Castellano solo porque unos cuantos “eruditos estúpidos” creen que negando una lengua se fomenta la otra, no señores, no saben los equivocados que están, no se hace respetar, ni querer aprender una lengua imponiéndola, en mi caso ha sido al revés, ahora tendré que hablarle en Castellano a mi hija y enseñarle lo que ustedes le están negando teniendo el completo derecho a ello con sus ilusorios sueños de país, la lengua solo es una excusa para evidenciar sus propias carencias y miedos.
¿Que es lo que temen?, Sr. Montilla mientras usted hace clases privadas e intensivas para intentar usar el catalán con corrección mi hija que tiene una abuela que es del mismo “ país/tierra” que usted no se entiende con ella y usted ayuda a negarle esa oportunidad, ¿irónico no?.
Bueno, una ironía mas entre tantas….
carta editada en el periódico "La Razón"
enlace carta editada en e.noticies

3 comentarios:
Coincido al 100%. Cuando seamos muchos quizá consigamos que las cosas cambien. Ánimo y adelante.
Juan Torner.
¿Iro...qué?
Del DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA de la R.A.E.
ironía.
(Del lat. ironīa, y este del gr. εἰρωνεία).
1. f. Burla fina y disimulada.
2. f. Tono burlón con que se dice.
3. f. Figura retórica que consiste en dar a entender lo contrario de lo que se dice.
He oído que la ironía es el arma de los débiles y puede ser, porque el poder no suele andarse con estas pamplinas que tanto me gustan a mí, que donde esté una buena ironía que se quite el Teorema de Pitágoras.
La verdad, Montse, es que te lo tomas muuuuy bien, más que con ironía con envidiable espíritu olímpico o incluso con auténtica resignación cristiana, e incluso si me apuras mucho, incluso con ironía, porque lo que os –y nos- están haciendo no es ninguna broma, es algo que no tiene nombre y si lo tiene es tan feo que empieza por pu y acaba por ada.
Y chica, mi ironía no es capaz de llegar tan lejos como la tuya, y eso que la cacicada no le afecta a ningún hijo mío, así que corto y cierro, o sea, para que lo entiendan las niñas de Montilla, AUF WIEDER SEHEN.
Enhorabuena Montse por tu carta. Es simplemente preciosa no sólo por lo que denuncia sino también por lo que dice sobre tu compromiso como madre y ciudadana.
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