
Adiós desde la tristeza que nos lleva por caminos divergentes pero exactos, quizá con diferentes colores, con diferentes siglas, en grupo o individualmente, en mayor o en menor medida, en otro lugar o desde el sillón de vuestra casa…. Lo que nos unió un día sigue estando vivo y eso es lo que crea ese lazo que por mucho que algunos intenten retorcer y embrollar no se romperá jamás, eso que compartimos en la calle, la ilusión, el trabajo y el esfuerzo a la vez tan desagradecido y tan satisfactorio, las horas y horas de calle, camiseta, pancarta y pasquín, el temor del insulto o la amenaza del intolerante que escudábamos con la fuerza de saber que no estábamos solos y que cada vez éramos mas los que estábamos dispuestos en voz alta a decir “basta”.
A todos vosotros, que a veces cruzasteis la línea divisoria de lo permitido en vuestros hogares, por las horas y horas de trabajo que en vuestra familia muchas veces no comprendían, por dar la cara aun a cuenta y riesgo de perder vuestro modo de vida por lo que creíais justo, por la discriminación social en vuestro entorno, por las largas noches de campaña, las mesas en la calle, las escaleras al hombro, la cola, la escoba, la imaginación para sacar de donde no había, un partido pobre pero con los ideales intactos y sobretodo la gran ilusión y capacidad de entrega totalmente desinteresada.
A todos vosotros, porque en muchas ocasiones habéis sido capaces de emocionarme hasta el extremo de lo permitido políticamente, al demostrarme que soñar no es gratuito, pero que los sueños pueden realizarse a base de entrega, esfuerzo y sacrificio, a todos vosotros por nutrirme de vuestra fuerza, necesaria para no rendirme y tener el valor de realizar acciones que nunca antes me hubiera visto capaz de hacer.
A todos mis desconocidos pero grandes héroes, capaces, valientes en la lucha desde una minoría ruidosa contrariando el rumor de una vergonzosa mayoría silente, a mis compañeros, antes, ahora y siempre, nos reencontraremos…. El camino es largo pero estrecho para no reencontrarnos….
No es un adiós, es un hasta pronto… desde la tristeza.
Yo me quedo a intentar recuperar lo que otros ya creéis imposible, os lo debo, mi continuada lucha será por mantener vuestra voz aquí dentro mientras espero vuestro regreso, ya me conocéis…. No me rindo, y aquí todavía queda un reducto de desconocidos pero valientes héroes que me acompañaran en esa resistencia.
Mil abrazos de animo…
Esta despedida es para todos los compañeros que se han dado y siguen dándose de baja en Ciudadanos, pero no puedo pasar sin decir a mi diputado (sigue siendo mi diputado aunque ya no esté en Ciudadanos) José Domingo, que ha sido un placer trabajar a su lado, que de él he aprendido lo que significa el sentido de la responsabilidad, el compromiso, la valentía, la lealtad y el saber renuncia al bienestar propio en beneficio del proyecto, el sacrificio, las buenas formas (bueno, todavía estoy en ello pero prometo aprender), y en el terreno personal, un amigo comprometido que siempre está cuando te fallan las fuerzas… Te admiro y te respeto profundamente, desde el Martes me siento un poco más huérfana en Ciudadanos pero no en la lucha que nos ha unido, esa continúa, la gran ironía personal de tu marcha es que dejas libre un puesto en el Consejo General que hará que yo ocupé el lugar que has dejado…
Un abrazo, apoyo tu decisión y no me puedo sentir mejor representada en el Parlament, para mi has sido, eres y serás mi referente.































